Con la fuerza de la moral y los argumentos

Posted on Actualizado enn


Si la ridiculez tuviera nombre, éste sería el del gobierno de los Estados Unidos de América, sin importar cual sea el presidente de turno que lo encabece.

Ese calificativo,”ridículo”, le viene como anillo al dedo con la reciente inclusión de Cuba en el listado de países patrocinadores del terrorismo internacional.
¿Cómo puede ocurrírseles semejante infamia? ¿Cómo se atreven a denominar de ese modo a una nación que tiene más de 3 000 hogares enlutados, precisamente por acciones de sabotaje planificadas y financiadas en Miami?

El dolor y sufrimiento del terrorismo MADE IN USA contra Cuba también ha llegado a familias extranjeras, como la del italiano Fabio Di Celmo que, en 1997, perdió la vida la estallar un artefacto explosivo en el Hotel Copacabana, en la capital cubana.

Pero ahí no finaliza la historia de terror que el águila imperial ha escrito con sangre en la Mayor de las Antillas.

Quema de cañaverales, incendio de comercios y guarderías, violaciones del espacio aéreo y marítimo, introducción de virus contra las personas, de plagas para animales y cultivos, campañas contrarrevolucionarias a través de emisoras de radio y televisión, intentos de asesinar a los líderes de la Revolución…

A ello se suma el criminal bloqueo económico, financiero y comercial que pretende rendirnos por hambre y enfermedades, y obliga, por ejemplo, a que pacientes con enfermedades cardíacas sean operados a corazón abierto cuando ello podía impedirse de facilitar la adquisición de una tecnología más moderna y menos invasiva.

De eso y mucho más han sido responsables 11 administraciones estadounidenses a lo largo de medio siglo, ante los ojos del mundo; y sin embargo, ellos no aparecen en la lista de países terroristas.

El colmo del cinismo es que en las entrañas del monstruo permanezcan prisioneros cinco  luchadores antiterroristas por denunciar macabros planes que se gestaban en Miami contra Cuba, mientras el asesino confeso, Luis Posada Carriles, recibe privilegios por parte del sistema judicial norteamericano.

Hoy mientras la Administración Obama -la misma que anunció durante la campaña presidencial que su mandato sería de cambios-, en vez de destinar fondos para proteger el medioambiente continúa financiado la guerra y, a la vez, la muerte, en Iraq y Afganistán.

Sin dudas se trata del mismo perro con diferente collar, y ante la burda patraña Cuba se levanta -como siempre lo ha hecho- con la fuerza de la verdad y la moral.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s